¿En qué casos optar por una silla de ruedas plegable?
Cuando toca comprar una silla de ruedas, es lógico que el futuro usuario prime la comodidad. No solo al circular sino también cuando toca guardarla. En este sentido, las sillas de ruedas plegables pueden ser una estupenda alternativa. Vamos a ver sus prestaciones.
Las sillas de ruedas plegables son ideales para disfrutar de un cómodo transporte y almacenamiento. Son extremadamente ligeras y pueden ser autopropulsables o propulsadas. En las siguientes líneas repasamos todas sus ventajas.
En líneas generales, las sillas de ruedas vienen con respaldos abatibles para poder reducir la altura en el curso del transporte o mientras están almacenadas. Vienen además con chasis plegable para reducir al máximo el ancho de la silla.
¿Para quién están pensadas estas sillas de ruedas?
Están concebidas para ser usadas por personas más activas y con necesidades menos complejas. Lo que sí es verdad es que las sillas de ruedas rígidas permiten mayor soporte postural y son más adecuadas para personas con menor movilidad y necesidades más complejas de soporte y posicionamiento.
Las sillas de ruedas plegables nos ofrecen un gran rendimiento por su ligereza. Esto permite una cómoda propulsión con muy poco esfuerzo por parte del usuario o de la persona acompañante. Aunque tienen el chasis plegable, ofrecen rigidez suficiente como para tener un control pleno de la silla en todo tipo de terreno.
Las sillas de ruedas plegables que tienen en tiendas especializadas como Ortopedia Palma son perfectas para personas que lleven un modo de vida activo y disfruten de cierto grado de movilidad e independencia. También están especialmente indicadas para las personas que acompañan a los usuarios de la silla y necesitan plegarla, moverla cómodamente y guardarla hasta en los espacios más reducidos.
Beneficios de una silla de ruedas plegable
La primera tiene que ver con la reparación. Al ser muchas de las piezas extraíbles, es fácil reemplazarlas cuando sea necesario. En cuanto al transporte, este es muy cómodo al poder plegarse. En la mayoría de los casos, bastará con plegarla y colocarla en el maletero del coche. Estas sillas de ruedas se pueden además llevar en las bodegas de los aviones.
De hecho, al plegarlas, su tamaño se reduce considerablemente para facilitar el almacenamiento en cualquier espacio.
Tres clases de sillas de ruedas plegables:
- Activas: para usuarios con un estilo de vida activo. Muchos de los modelos incorporan ruedas extraíbles para facilitar el transporte.
- Semi-Activas: para usuarios activos pero que pueden llegar a necesitar algo más de soporte. Acostumbran a tener un respaldo más alto para ofrecer más apoyo. También permiten que el cuidador las impulse gracias a las empuñaduras.
- Estándar: tienden a ser utilizadas por los usuarios que requieren mayor apoyo o la ayuda de un acompañante para desplazarse.
Los consejos al usar este tipo de silla son similares a los que hay que seguir cuando se emplean otros modelos. Entre otras cosas, para evitar las úlceras por presión hay que mover al usuario de posición con frecuencia. Se trata de liberar la presión en ciertas áreas del cuerpo.
Otro consejo es usar un cojín de posicionamiento que ayude a aliviar la presión y evitar que aparezcan llagas. Otra recomendación es realizar estiramientos, beneficiosos para articulaciones y músculos. Pueden ayudar a aliviar algunas de las tensiones a las que está sometido el cuerpo. Los estiramientos también ayudan a aquellos que propulsan manualmente la silla de ruedas. La presión constante sobre las articulaciones y los músculos al empujar puede provocar dolor.
En definitiva, las sillas de ruedas plegables son perfectas para personas que lleven un estilo de vida activo y dispongan de cierta capacidad de movilidad e independencia. También pueden ser muy útiles para los asistentes que conducen la silla y muchas veces la necesitan transportar o almacenar en espacios reducidos cuando no se está usando.